¿Y los chocolates? ¿En el hospital, quién?
Hoy ha sido un día bastante normal y bastante tranquilo, solo ha habido un par de cosillas que podrían ser interesantes…
Por la mañana cuando David, el chico de mi cole de España, llegó a clase, venía solo. Siempre viene con Gerard, su compañero de casa. Pero hoy no estaba. Le preguntamos que dónde estaba y nos dijo que estaba en el hospital, que había pasado allí la noche y que hoy no iba a venir al cole. La primera reacción que tuvimos fue: nos está tomando el pelo, nos está gastando una broma. Pero no era así. Resulta que el día de antes había tenido dolor por la zona del apéndice y él pensó que tendía apendicitis. Se lo dijo a la familia y ellos le llevaron al hospital, donde pasó la noche. David no había ido con él al hospital y nadie sabía cómo estaba… Al final sí que nos lo creímos y nos preocupamos un poco.
A la hora de la comida le hicimos videollamada. No sabíamos si iba a contestar, pero lo hizo. Nos dijo que los médicos le habían dicho que no le pasaba nada, que al menos apendicitis no era y que estaba bien. Pero seguía en el hospital. Esa fue la última noticia suya que tuvimos.
Por la tarde, ya en casa, mientras recenábamos, la madre nos dijo: «¿os habéis comido vosotras los chocolates que había aquí?». Nosotras le dijimos que no y nos puso una cara como diciendo: «¿seguro?». Entonces se nos ocurrió la increíble, pero literalmente increíble respuesta: «habrá sido Antoni». ¡Nos partimos de risa! Obviamente no había sido Antoni, pero tampoco habíamos sido nosotras. Le dijimos que a lo mejor había sido Daniel y ella dijo que podía ser.
Pues lunes de nuevo: ¡a por ello!