¡Al tobogán!
Hoy nos hemos despertado también a las 7 porque había que estar en la gasolinera en la que nos dejaron el primer día para ir a la excursión.
Los padres nos habían dicho que iba a llover y yo me llevé el chubasquero por si acaso. Eran 2 horas de bus hasta el sitio del tobogán, que esa era nuestra excursión: ir a ver un tobogán de 19 metros de largo para el cual subir para tirarse eran 30 metros de rampa. Como llovía, no nos dejaron tirarnos por el tobogán. La verdad es que estaría mojado por dentro porque llovía un montón, más que ningún día. Y aunque las pocas vistas que la lluvia permitía ver eran preciosas, estábamos todos súper decepcionados… Estábamos calados prque subimos esa especie de pasarela de madera. Al menos yo me había empapado los vaqueros…
Después fuimos a un centro comercial hasta las 4:30 que nos recogía el bus para volver a casa. Allí comimos y le dio tiempo a mis vaqueros a secarse. Había muchísima gente. Paola y yo queríamos gastarle una broma a Lucía y a otro chico de la excursión, Miguel. Ellos iban más atrasados y nosotras subimos por la rampa mecánica. Cuando ellos subieron también y nosotras llegamos arriba nos fuimos a la rampa de bajada. Ellos se quedaron flipando. Estuvimos haciendo eso un buen rato y fue muy gracioso porque siempre nos intentaban seguir.
Cuando llegó el bus y llegamos a casa, cenamos y nos fuimos a dormir. Daniel se había traído otro amigo a casa que se iba a quedar a dormir, Antoni (o algo parecido).
La aguada excursión: y después a la secadora…
