Espero bajarme en la parada correcta…
Hoy Sara no tiene cole porque es el día en el que tienen que trabajar y, como ya he dicho antes, los que solo se quedan 5 semanas no tienen por qué hacerlo. Tengo que ir y volver sola. Además Marcel (no sé cómo se escribe), el chicho del bus, también tiene lo del trabajo. Cuando he llegado a la parada todavía no había nadie, luego llegó el chico del otro cole y después el bus. En el cole tuvimos que comer Paola, Jaime (otros españoles de la compañía) y yo solos. No había nadie más.
No sé si lo he contado antes, pero el lunes vinieron un montón más de españoles. Éramos una masa literalmente. Vinieron 4 más, y antes éramos 7… Un total de 11 españoles aproximadamente. Aunque hoy no había casi ninguno…
Al terminar el cole estaba yo sola esperando al bus porque como la mayoría son del curso de Sara, no estaban… Al principio entré en la clase en la que siempre solemos entrar y comí algo de lo que me había sobrado. Luegó pensé en que siempre nos avisan los del curso de Sara de que viene el bus y decidí salir afuera para ver si venía o no. Me quedé en una de las mesas de picnic hasta que llegó el bus. Luego estuve haciendo fotos durante todo el trayecto para un trabajo de Sara. Menos mal que estuve atenta y me bajé en la parada correcta…
Al llegar cené con Sara y luego nos pusimos a hacer ejercicio con pesas y todo. ¡No podía bajar las escaleras! Ya estaba pensando en las agujetas que iba a tener al día siguiente…
Después nos bajamos a la cocina y me tomé un helado para saciar un poco el dolor de mis piernas debido a la pérdida de azúcar que nos produjo el ejercicio hecho anteriormente. ¡Qué rico estaba! Mientras me tomaba el helado Sara me propuso hacer un room tour (grabar cómo es la habitación) de la habitación de Daniel. Yo estaba dudando porque a lo mejor no le hacía gracia. Pero al final me convenció. Se nos ocurrió que se lo podíamos preguntar a la madre para ver si al menos a ella le parecía bien, pero estaba trabajando… Al final nos decidimos a hacerlo. Cuando ya estábamos arriba, en la puerta de la habitación de Daniel, nos entró un ataque de risa y no nos podíamos parar de reír. Cuando ya se nos pasó un poco llamamos a la puerta y él contestó: «yeah». Pensamos que eso significaba que pasáramos y así lo hicimos. Al entrar el se quedó flipando y se empezó a medio reír (es que su risa es muy rara y no sé si se ríe de verdad o no). Nosotras nos quedamos también un poco cortadas porque estaba sin camiseta (¡con el frío que hacía) y tenía una cosa en las piernas y no sabíamos si era una toalla de la ducha o una manta. No os asustéis, que era una manta. Nos reímos un montón.
Luego nos fuimos del cuarto y vovimos a entrar para quedarnos allí. Nos sentamos en el suelo mientras él seguía jugando con la play y le hacíamos preguntas. Cuando ya pasó bastante tiempo me levanté para irnos, pero resulta que no nos íbamos y le pregunté a Daniel que si me podía sentar en la cama porque ya estaba cansada de estar el el suelo… Sara me dijo: «uy me duele el culo de estar en el suelo». Y como la palabra «culo» sí que la entiende, le preguntó en inglés lo que ella me había dicho en español y que si se quería sentar en el sofá, como él. Se sentó en el sofá también, pero al poco tiempo nos fuimos ya a dormir porque estábamos cansadas.
Primer intento: fallido…🤣
¡A la segunda va la vencida!
El room tour: ¡qué risa tía Felisa! Nos lo hemos pasado súper bien.
