El desayuno…
Hoy hemos tomado un desayuno irlandés que ha heecho la madre. El desayuno estaba compuesto por: salchichas, bacon, morcilla, setas, huevo frito y una patata frita con forma de gofre con judías blancas. Una remezcla… que vamos. La madre de la familia nos explicó que era mucho porque la mayoría de irlandeses eran granjeros y no volvían a comer hasta que terminaban el día. Estaba todo (bueno casi todo) muy rico y distinto. Cuando estábamos terminando y ya se habían ido Daniel y su amigo de repente me atraganto. No podía respirar. Qué susto me he llevado, aunque creo que la madre se ha asustado más… La vamos a infartar como sigamos así. Pero ya estoy bien, no os preocupéis.
Después de desyunar hemos ido a misa. Yo la he intentado seguir en mi mente, pero había veces que me perdía… La madre nos contó que no va mucha gente irlandesa a misa, que por eso la mayoría eran extrangeros.
Cuando la misa terminó, compramos algo de comida en una tienda polaca, como la madre.
Antes de volver a casa nos llevó a la iglesia más antigua de allí, la de San Patric. También nos contó su historia, pero ya se me ha olvidado… Al lado había un manantial, de allí brotaba el agua más limpia de la zona, aunque yo la veía con alguna que otra plantita y ojita… Nos comentó que había familias que iban allí a coger el agua para beberla en casa y que en la otra zona (había dos zonas: una más pequeña, donde el agua estaba más limpia porque no se podía pasar, y otra más grande. Las dos conectadas entre sí) la gente iba a meter los pies porque el agua estaba muy fría y ayudaba a la circulación.
Cenamos hamburguesas, ya no estaba el amigo de Daniel.
Estuvimos el resto del día en casa, jugando al Scrable para aprender nuevas palabras y al Uno después de cenar como casi todos los días.
¡Domingo!: ¡qué bien!
