Bunss díssss😴

La manía a los martes había cambiado, ¿no?

Hoy estába durmiendo plácidamente, soñando con algo…

«Toc, toc, toc» (Alguien llamaba a la puerta)

«¡Madre mía! Qué habrá pasado para que llame a la puerta Ewelina, la madre, tan temprano siendo fin de semana… A lo mejor pasa algo grave.» Pensé.

Me pegué tal susto que me incorporé al instante como en una película. Vi a Sara con el uniforme y con el pelo húmedo de haberse duchado que me decía: «Ana, que son las 8:30». También me preguntó que si quería que me preparaba el desayuno y le dije que sí, sin saber muy bien a qué estaba respondiendo…

Madre mía, que parece que hoy hay cole. Espera un momento… ¡Hoy hay colegio! ¡Son las 8:30! Madre míaa.

Me vestí y me peiné corriendo. Bajé a desayunar y engullí las creps que me había preparado Sara. Después nos lavamos los dientes y bajé corriendo porque pensaba que era muy tarde. Incluso pensé que no me daba tiempo a hacer la cama… Cogí mi comida y me calcé. (Ahora que lo pienso, me habría dado tiempo a hacer la cama, pero bueno) Salimos de casa sobre y 5. Como siempre, la verdad. Lo único que cambió fue que el bus no llegó a y 15, como casi siempre. Estábamos esperando el bus y estaba lloviendo un montón. Y de repente Sara saluda a un coche azul y me dice: «Ana, que esa era Ewelina llevando a Daniel al cole». Al lado de nosotras había un cartelito y se nos ha ocurrido la genial idea de ponernos medio agachadas detrás del cartel para que parara un poco la lluvia. Por suerte el cartel tenía dos mini agujeritos por los que podíamos ver si venía el bus o no. Ha sido graciosísimo porque al lado estaban los dos chicos de siempre y estarían pensando: «¿y estas locas qué hacen?». Por fin llegó el bus. ¡Eran y media! El conductor del bus era otro distinto. Parece que hoy todo el mundo se ha dormido…

El día transcurrió con normalidad hasta la hora de irnos… Al salir de clase fui a ver si los demás españoles estaban en la clase esa donde nos quedamos mientras esperamos al bus, pero no estaban allí: ¡estaban en la sala de al lado jugando al billar! Yo entré también y luego más irlandeses de la clase de Sara. Los españoles ya se habían ido. Sara jugó con dos de ellos varias veces. Uno era el que nos ayudó a limpiar la pizarra de la clase de al lado y el otro no tengo ni idea. Yo estaba ayudando a Sara, puesto que tampoco es muy buena. Técnicamente no era hacer trampas porque la bola estaba al lado del agujero y yo solo me apoyaba y la bolita entraba… Pero porque quería. Estuvimos ahí un buen rato hasta que llegó el bus. Fue súper gracioso porque comparada con ellos, Sara, era bastante mala… 

Al llegar a casa he leído los mensajes de mis compañeras sobre el primer día de cole… Tenemos un horario y unos profes que yo creo que se nos van a hacer un poco cuesta arriba… El jueves por ejemplo tenemos todas las tuncales, historia, física y química y bueno educación física. Pero madre míaa. 

Bunss díssss: qué sueño…

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